No soy un buen partido: no soy corpulento, no tengo plata, no manejo (ni me gustan los carros), no juego fútbol ni lo veo (a menos que sea el Melgar [cuestión chauvinista] o una final internacional o el mundial), bebo, fumo y otra miríada de cosas más que en definitiva un hombre – la palabra muchacho resulta desatinada – de mi edad debería ser, y es que sinceramente, me cuesta mucho ser normal.
Nunca he querido en mi vida tener una chambita en una mina con gran proyección a ascender, casarme con una chica guapa que sepa gastar efectivamente mi plata, tener hijos, un perro o un gato, luego nietos, jubilarme y morirme como Dios manda. No, por alguna extraña razón el destino confabuló para darme ansias de conquistar países imaginarios, cruzar fronteras invisibles y escribir novelas que no existen ni en tintero, todo esto en una época en la que la hombría se mide con las cifras de tu cuenta bancaria, donde los mejores prospectos amorosos se comparan con las hojas de los CV’s.
Si tan sólo hubiese nacido treinta años antes, seguramente la felicidad me habría alcanzado junto con la muerte, cortesía de alguna bala de alguna dictadura militar, disparada para sofocar alguna revuelta guerrillera, de la que sin duda alguna, yo habría formado parte. Pero hoy las revoluciones se hacen por computadoras y con indicadores económicos, hoy los comunistas son millonarios y más capitalistas que los Estados Unidos, un país gobernado por un moreno ex-musulmán de izquierda, ¿qué nos queda entonces a los anacrónicos-románticos-guerrillerosfrustados? Pues nada, los mayos franceses se hacen a través de grupos de facebook y las novias nos rehúyen como a apestados.
Por eso, por no tener nada más en el mundo sino sólo renegar de mi suerte, hago precisamente eso, rabiar a todo dar y vía blog, quizás a manera de catarsis o con la insípida esperanza de motivar a alguien a aunarse a esta causa es que, me declaro en condición rabiosa.

No bajes los brazos!! patea, patalea, chilla y hasta berrea... o quédate en silencio que también es una forma de gritar, pero no te rindas, no te vendas!... *no te salves*...
ResponderEliminarDesde este frente y en pie de lucha, sabrás que nadie va a permitirte capitular!...
"No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo"
Toda revolución toma tiempo... sólo espera, ésta ya casi madura... no puedes no sentirlo, sucede dentro.
Espera. La rabia nos puede a todos, a mí me puede también... y me aúno ahora mismo a tu causa, siempre y cuando prometas no firmar rendición antes de haber librado batalla...